Oktubre no es un mes más, ni tampoco un disco corriente.
Tiene algo de ceremonial, de homenaje a todas las revoluciones de la historia. En el pedestal no puede sostenerse la pose en calavera. La desproporción rompe los ojos cada día más.
El gran poeta ya no está entre nosotros.
Los buenos siguen sin volver y los malos continúan ganando.
¿Nos queda alguna trinchera?
La Ceremonia no es algo cotidiano, es dionisíaco. Juntarnos a celebrar es lo que queda.
El próximo 2 de octubre en La Cretina vuelve Ceremonia Inminente con mucha ricota, algún tema propio y la compañía de Euge Bonilla.
Como en la Bastilla, como en Rusia, ¡que explote la sala!