Durante los años que colabora con el Programa de Conversación del Cóndor Andino , el fotógrafo Hernán Pepe conoce a un abuelo
sabio del pueblo quechua: el Tayta Ullpu. Durante casi dos décadas generan una relación personal. Siguiendo las señales recibidas
de esas aves sagradas.
Juntos recorren caminos por Sudamérica y Australia, entre montañas, ríos, mares, cóndores y ballenas. Comparten charlas,
medicinas y ceremonias y en una de éstas recibe su nuevo nombre: Pacha Japlq el que captura el tiempo-espacio . Al cumplir sus
49 años un giro en la relación con el Tayta lo lleva a replantear su vida para buscar el regreso a casa y reencontrarse consigo
mismo.