Eduardo y Sofia relatan, con un lenguaje coloquial y cercano, un viaje emocional que oscila entre la nostalgia y la incomodidad, invitando a reflexionar sobre vínculos que, aunque parecen luminosos en la superficie,esconden grietas profundas. Ojos vendados interpela desde lo íntimo y lo social, planteando preguntas urgentes y necesarias para nuestra época. No es un espectáculo cómodo. Es la verdad que nos sacude. Una ficción basada en demasiados hechos reales...